Acabo de volver de EEUU. Un viaje rapido, por motivos de trabajo. Pero como siempre, me impresiona la orientacion a cliente del trabajador americano medio, desde el camarero/a hasta el taxista, hasta el alto ejecutivo.
Por supuesto que hay excepciones, como en todos lados, pero en general, el contraste con la cultura española y europea es brutal. Estamos aun muy atrás en la cultura de ·servir" a nuestros clientes.
Por otro lado, tambien de nuevo me impresiona la capacidad de los norteamericanos para ser objetivos, y como dice algun cliente mio, "poner números" a todo. No se discute de pajaros y flores, sino que se ponen estadisticas y datos concretos encima de la mesa. Y lo demas, con perdon, es poesia.